Los estudios demuestran sistemáticamente que el 80 % de las palabras que usamos en nuestra comunicación diaria provienen de un conjunto de aproximadamente 200 a 300 palabras de alta frecuencia. Estas se conocen como el «vocabulario básico». No se trata de nombres como «manzana» o «perro», sino de palabras como «querer», «ir», «todavía», «ayudar», «dejar de», «una vez más», «diferente», «yo», «tú», «amar», «no». Al dominar este vocabulario básico, los usuarios de la CAA adquieren la flexibilidad necesaria para expresarse prácticamente sobre cualquier tema, con cualquier persona y en cualquier situación.

¿Por qué «Core» en lugar de «Fringe»?
El vocabulario «periférico» se refiere a las palabras específicas, que dependen del contexto, propias de la vida de una persona: nombres, platillos favoritos, lugares, actividades. Este vocabulario es importante y significativo, pero sigue siendo limitado. Una página de palabras «periféricas» solo funciona en las situaciones para las que fue programada. El vocabulario básico, por el contrario, es generativo. Con una base sólida, un usuario puede combinar las palabras de manera original: «más tarde», «ir a parar», «quiero algo más», «ayúdame a ir allá». Las combinaciones son prácticamente infinitas.
Las palabras clave más importantes para empezar
Aunque cada sistema de CAA organiza el vocabulario de manera diferente, estas son algunas de las palabras clave que se utilizan con más frecuencia para los estudiantes jóvenes:
- Quiero / No quiero
- Otros / Salir / Se acabó
- Ir / Regresar / Ayuda
- yo / tú / mío
- Me gusta / No me gusta
- Correcto / incorrecto / diferente
- Encendido / Apagado / Arranque / Parada
Estas palabras aparecen en casi todos los contextos comunicativos: durante las comidas, mientras se juega, en la escuela, en los centros de salud. Dondequiera que se encuentre el usuario, estas palabras funcionan.
Cómo enseñar el vocabulario básico
El método más eficaz se llama «apoyo lingüístico asistido» (ALI), a veces denominado «modelado». El interlocutor —padre, maestro, logopeda— utiliza el dispositivo de CAA para comentar lo que está sucediendo, sin exigir una respuesta por parte del usuario. «Más jugo. ¿Quieres más?» El adulto presiona el botón «más». «Bien, ya se acabó». El adulto presiona «ya se acabó». A lo largo de cientos de exposiciones naturales de este tipo, el alumno comienza a comprender que los botones tienen un significado concreto.
La constancia es más importante que la perfección. Diez minutos al día de meditación auténtica y relajada son más efectivos que una sesión formal de una hora una vez a la semana.
Seguimiento de los avances
Es normal que el aprendizaje del vocabulario básico parezca lento al principio. Elogia al niño cada vez que use conscientemente una palabra básica, aunque sea en un contexto inapropiado. Un niño que presiona el botón «go» durante el desayuno podría simplemente estar probando el botón, y no estar pidiendo que se ponga en marcha. Eso ya es un logro: significa que está explorando el sistema. Redirígelo con delicadeza y sigue dándole el ejemplo.
En la plataforma EyeOn
Los dispositivos EyeOn cuentan con sistemas de vocabulario diseñados por profesionales, que clasifican las palabras esenciales y las secundarias para facilitar su consulta. Si necesitas ayuda para configurar la estructura de tu vocabulario, nuestro equipo de soporte está a tu disposición.


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